
¿Qué debe incluir el consentimiento informado para sesiones de estimulación temprana?
Escrito por Eli Bohórquez, especialista en estimulación temprana y cofundadora de Baby Experience Academy, desde Medellín, Colombia. Publicado el 22 de septiembre de 2026.
Respuesta corta: Un consentimiento informado para estimulación temprana lo firma quien ejerce la patria potestad, no la persona que lleva al bebé. Debe decir qué vas a hacer, con qué objetivo, qué riesgos y límites tiene, qué pasa con los datos y las fotos, cómo se cancela y cuál es tu alcance profesional. Y va acompañado de un contrato de servicios, que es un documento distinto.
Busca "consentimiento informado estimulación temprana" y lo que devuelve el buscador son plantillas de psicología clínica alojadas en Scribd, Studocu y sitios españoles de terapia psicológica. Ninguna está pensada para una sesión con un bebé de siete meses en el piso de una sala. Este artículo llena ese vacío.
Este contenido es para profesionales: fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogas, psicólogas, docentes de educación inicial, enfermeras y estudiantes de esas áreas que atienden bebés en Latinoamérica, ya sea a domicilio, en consulta privada o en un centro. No es información legal para familias, y no sustituye la asesoría de un abogado ni la normativa de tu colegio profesional.
¿Consentimiento informado y contrato de servicios son lo mismo?
No, y confundirlos es el error más común. Son dos documentos con funciones distintas y conviene firmarlos por separado.
| Consentimiento informado | Contrato de servicios | |
|---|---|---|
| Qué protege | La autonomía de quien decide por el bebé | La relación económica entre tú y la familia |
| Qué responde | ¿Entiendes qué le voy a hacer a tu hijo y aceptas? | ¿Cuánto, cuándo, cómo se paga y qué pasa si no asisten? |
| Quién firma | Quien ejerce la patria potestad | Quien asume la obligación de pago |
| Cuándo se firma | Antes de la primera valoración | Antes de iniciar el plan de sesiones |
| Cuándo se actualiza | Cada vez que cambia el procedimiento o el plan | Cada vez que cambia la tarifa o la modalidad |
Puede haber un tercer documento, la autorización de uso de imagen, que muchas profesionales meten dentro del consentimiento. Se puede, pero conviene que sea una casilla aparte con firma independiente, porque una familia puede aceptar la intervención y negarse a las fotos, y eso debe quedar registrado sin ambigüedad.
¿Qué elementos mínimos debe tener el consentimiento?
El Colegio Colombiano de Psicólogos, en su Doctrina No. 3 — Consentimiento Informado (5 de diciembre de 2018), describe el consentimiento informado como un "proceso dialógico mediante el cual el psicólogo le informa a su usuario de manera clara y detallada acerca de los procedimientos, técnicas y estrategias", que debe permitir al usuario "comprender lo que el psicólogo va a hacer", constituir una "manifestación espontánea, clara y libre de cualquier presión o de vicios del consentimiento" y quedar "consignado en un documento". La misma doctrina establece cuatro requisitos de validez: claridad de la información, libertad de consentir, capacidad jurídica y formato escrito en casos complejos.
Ese documento está escrito para psicólogos en Colombia y se apoya en normas colombianas —entre ellas la Ley 1090 de 2006 y la Ley 1098 de 2006, Código de Infancia y Adolescencia—. No es una norma que rija a una fisioterapeuta en Perú ni a una educadora en México. Pero su estructura conceptual sirve como esqueleto, y sobre ese esqueleto puedes construir el tuyo con la normativa de tu país.
Traducido a la práctica de estimulación temprana, tu documento necesita nueve bloques:
- Quién eres. Nombre, profesión de base, número de registro o tarjeta profesional y el alcance de lo que haces. Este bloque es el que evita el malentendido más costoso.
- Qué vas a hacer. Descripción concreta: valoración inicial, sesiones de X minutos, manejo corporal, actividades en colchoneta, uso de material, participación del cuidador.
- Para qué. Los objetivos, formulados en términos de función y no de promesa de resultado.
- Qué no vas a hacer. El bloque que casi nadie escribe. Aquí declaras explícitamente que no diagnosticas condiciones médicas, que no reemplazas el control pediátrico ni ningún tratamiento prescrito, y que ante un hallazgo derivarás.
- Riesgos e incomodidades razonables. Llanto, irritabilidad, cansancio, alteración de la siesta, resistencia en las primeras sesiones. Decirlo por anticipado quita dramatismo cuando pasa.
- Datos personales y registros. Qué información recoges, dónde la guardas, cuánto tiempo, quién puede acceder y cómo se solicita una copia.
- Imagen y video. Casilla independiente, con opciones separadas para uso interno de seguimiento y uso en redes o material de difusión.
- Voluntariedad y retiro. La familia puede suspender en cualquier momento sin dar explicaciones y sin que eso afecte la información que ya recibió.
- Firmas y fecha. Nombre completo, documento de identidad y parentesco de quien firma. Una copia para la familia, una para tu archivo.
¿Quién puede firmar por el bebé?
Aquí es donde más profesionales quedan expuestas, porque la persona que lleva al bebé a la sesión y la persona autorizada para decidir por él no siempre son la misma.
La doctrina del Colegio Colombiano de Psicólogos citada arriba lo formula así: quien autoriza son los "padres, representantes legales o acudiente debidamente autorizado", y no cualquier persona. Y agrega que "la representación de incapaces está en cabeza de los padres quienes ejercerán conjuntamente". Es decir, en el marco colombiano la regla general es que ambos padres ejercen la representación.
Esa misma doctrina distingue el consentimiento según la edad del usuario: para menores de 12 años, consentimiento sustituto otorgado por padres o representantes legales; entre 12 y 18 años, consentimiento asistido, con los padres y el adolescente; a partir de los 18, consentimiento pleno del propio usuario. En estimulación temprana trabajas siempre en el primer escenario.
La consecuencia práctica es concreta. Si a la sesión llega la abuela, la niñera o la tía, esa persona no es quien firma. Necesitas la firma de quien ejerce la patria potestad, y si hay una autorización a un tercero, que conste por escrito con documento de identidad. Cuando los padres están separados y la relación es conflictiva, es prudente obtener la firma de ambos o, en su defecto, dejar registrado documentalmente el intento de contacto con el progenitor ausente.
¿Qué debe incluir el contrato de servicios?
El consentimiento resuelve la ética; el contrato resuelve tu ingreso. Ocho cláusulas mínimas:
- Objeto. Número de sesiones, duración, frecuencia y modalidad (domicilio, consultorio, centro).
- Valor y forma de pago. Tarifa, moneda, medio de pago y fecha de corte.
- Política de cancelación. Con cuántas horas de antelación se puede cancelar sin cargo y qué ocurre si la familia no avisa. Esta es la cláusula que más dinero salva.
- Reprogramación. Cuántas reprogramaciones se permiten por ciclo y hasta cuándo se puede recuperar una sesión.
- Inasistencia tuya. Qué ofreces si eres tú quien cancela. Escribirlo genera más confianza de la que cuesta.
- Vigencia del paquete. Fecha límite para consumir las sesiones compradas.
- Enfermedad del bebé. Criterios de suspensión por fiebre o proceso infeccioso, sin penalización.
- Terminación anticipada. Qué pasa con las sesiones no usadas si cualquiera de las dos partes decide terminar.
Sobre la última cláusula, una advertencia: define tu política de saldos con criterio propio y con base en la legislación de consumo de tu país, porque las reglas de reembolso varían y no puedes copiar un modelo de otro territorio y asumir que aplica. Si aún no tienes clara tu estructura de tarifas, revisa cuánto cobrar por una sesión de estimulación temprana antes de redactar la cláusula de valor.
¿Cuándo hay que actualizar el consentimiento?
El consentimiento no es una firma de una sola vez. Estas cuatro situaciones exigen una actualización escrita:
Cambia el procedimiento. Si pasas de trabajo en colchoneta a estimulación acuática, o incorporas cualquier técnica que no estaba descrita, se firma un anexo.
Cambia el escenario. Del domicilio al centro, o de individual a grupal. La exposición del bebé es distinta y la familia debe consentirla.
Cambia quién atiende. Si te reemplaza una colega, la familia consiente a esa persona, no al servicio en abstracto.
Cambia el uso de la información. Si vas a usar un video en una capacitación, en tu portafolio o en redes, esa es una autorización nueva y específica, aunque ya tengas firmada la casilla general de imagen.
Un detalle que aparece seguido en la práctica: cuando derivas al pediatra o compartes información con otro profesional, necesitas autorización expresa para hacerlo. Conviene dejar esa casilla prevista desde el inicio, porque el día que necesites coordinar no querrás estar persiguiendo una firma. Cómo redactar ese informe está en la guía de valoración inicial y elección de escala.
¿Qué errores se repiten más?
- Descargar una plantilla de Scribd y cambiarle el nombre. Esas plantillas suelen ser de psicoterapia con adultos, citan normas de otro país y describen procedimientos que tú no haces.
- Prometer resultados. "El niño va a caminar a los doce meses" no es un objetivo, es una obligación de resultado que no puedes garantizar.
- No declarar el alcance profesional. Es lo que abre la puerta a que la familia espere de ti un diagnóstico que no te corresponde emitir.
- Firmar solo la primera hoja. Si el documento tiene varias páginas, todas van firmadas o inicialadas.
- No entregar copia. La familia debe quedarse con su ejemplar el mismo día.
- Guardar los registros en el celular personal. Videos de bebés en una galería sin protección es un problema esperando ocurrir.
Preguntas frecuentes
¿Para quién es este contenido?
Para profesionales que atienden bebés en Latinoamérica: fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogas, psicólogas, docentes de educación inicial, enfermeras, médicas y estudiantes de esas áreas. No es asesoría legal ni está dirigido a familias.
¿Sirve un consentimiento firmado por WhatsApp o por correo?
Depende de la legislación de firma electrónica de tu país y del tipo de servicio. Muchos territorios reconocen formas de firma electrónica, pero las condiciones varían. Verifica la norma vigente donde ejerces antes de sustituir la firma en papel, y conserva evidencia trazable del envío y la aceptación.
¿Tengo que dar consentimiento si solo hago una valoración?
Sí. La valoración implica manipulación del bebé, registro de información sensible y una devolución de resultados. Es el momento donde el consentimiento más se necesita, no el menos.
¿Puedo usar el mismo formato en varios países?
La estructura sí; las referencias normativas no. Las normas citadas en este artículo son colombianas. Si ejerces en México, Perú, Chile, Argentina o cualquier otro país, cambia el bloque legal por el de tu jurisdicción y consulta a tu colegio o asociación profesional.
¿Cuánto tiempo debo conservar los documentos?
No hay un plazo único regional, y la doctrina citada en este artículo no fija uno. Los plazos suelen depender de la normativa de historia clínica o de archivo de cada país y del tipo de registro. Consúltalo antes de destruir cualquier documento.
¿Necesito abogado para redactarlo?
Para un modelo base, una revisión puntual suele bastar. Si trabajas con un centro, contratas colegas o manejas paquetes de varias sesiones con pago anticipado, la revisión profesional deja de ser opcional.
Si además estás montando la operación completa —espacio, permisos y punto de equilibrio—, el paso siguiente está en cómo montar un centro de estimulación temprana.
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Este artículo forma parte del método MEET de Baby Experience Academy, la formación en estimulación temprana que Eli Bohórquez dirige para profesionales de toda Latinoamérica.
