Colchoneta de trabajo con material sensorial ordenado en cajas por tipo de estímulo, en un espacio de sesión profesional

¿Se puede trabajar integración sensorial en un bebé menor de un año?

October 15, 2026

Escrito por Eli Bohórquez, especialista en estimulación temprana y cofundadora de Baby Experience Academy, desde Medellín, Colombia. Publicado el 15 de octubre de 2026.

Respuesta corta: En un bebé menor de un año no se «trabaja integración sensorial» en el sentido técnico del término. Los instrumentos del marco de Ayres empiezan a los 3 y 4 años. Lo que sí corresponde antes del año es observar y registrar la reactividad sensorial, ajustar la carga sensorial de la sesión y derivar a terapia ocupacional cuando el patrón lo amerita.

Este artículo es para profesionales que atienden bebés: terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogas, fonoaudiólogas, enfermeras, docentes de primera infancia y estudiantes de esas áreas. No es una lista de actividades sensoriales para hacer en casa; de esas hay miles y casi todas están escritas para mamás.

Y ahí está el problema que motiva este texto: cuando una profesional busca «cómo trabajar integración sensorial en bebés», lo que encuentra son actividades de estimulación sensorial para el hogar. Son cosas distintas, y confundirlas produce sesiones llenas de texturas y sin objetivo. En nuestra encuesta interna a 93 respuestas de 92 profesionales, el 52% reconoce que hace actividades sin un objetivo claro y el 83% se bloquea al pasar de la teoría a la práctica. Este es uno de los puntos donde eso ocurre. (Sesgo a declarar: quienes respondieron ya habían comprado una formación con nosotras.)

¿Qué es integración sensorial y qué es estimulación sensorial?

No son sinónimos y la diferencia no es de matiz.

  • Estimulación sensorial es dar entrada: texturas, sonidos, movimiento, contraste visual. Es lo que haces cuando ofreces un material.
  • Integración sensorial es el proceso neurológico de organizar esa entrada para producir una respuesta adaptativa. Es lo que el bebé hace, no lo que tú le das.
  • Ayres Sensory Integration (ASI) es un marco de evaluación e intervención de terapia ocupacional, con instrumentos estandarizados, formación específica y criterios de fidelidad.

Cuando un contenido dice «trabaja la integración sensorial de tu bebé con estas 10 actividades», está describiendo estimulación sensorial y usando el nombre del marco. Para una familia da igual. Para ti no, porque lo que escribes en un informe tiene que significar lo que dice.

¿Se puede evaluar la integración sensorial antes del año?

Con los instrumentos del marco de Ayres, no: sus rangos de edad empiezan varios años después. Hay un instrumento diseñado específicamente para lactantes, y es otro.

InstrumentoRango de edadQué evalúaQuién lo administra
TSFI — Test of Sensory Functions in Infants (DeGangi y Greenspan)4 a 18 mesesReactividad a la presión táctil profunda, integración visuo-táctil, función motora adaptativa, control óculo-motor y reactividad a la estimulación vestibularProfesionales formados en su aplicación; indicado sobre todo en bebés con temperamento difícil, retraso del desarrollo o prematuridad de alto riesgo
SIPT — Sensory Integration and Praxis Tests4 a 8 añosFunciones de integración sensorial y praxisProfesionales certificados en su aplicación
EASI — Evaluation in Ayres Sensory Integration (CLASI)3 a 12 añosTodas las funciones que mide el SIPT más funciones adicionales de integración sensorial, con datos normativos internacionalesProfesionales con formación universitaria en terapia ocupacional, fonoaudiología, fisioterapia, psicología o medicina, tras completar los módulos de formación de CLASI

La conclusión práctica es incómoda pero útil: si atiendes a un bebé de 7 meses, no tienes un instrumento ASI aplicable. Lo que tienes es observación estructurada, y eventualmente el TSFI si estás formada para aplicarlo y el bebé ya cumplió 4 meses.

Eso no significa que no haya nada que hacer. Significa que lo que hagas se llama de otra manera y se registra de otra manera. Sobre qué escala puedes aplicar según tu profesión de base, el detalle está en qué mirar y con qué escala en la valoración inicial de un bebé.

¿Qué sí se observa en un bebé menor de un año?

Reactividad, no integración. Se observa cómo responde el bebé a la entrada sensorial, en cuatro sistemas que aparecen una y otra vez en la sesión:

Táctil

¿Rechaza determinadas texturas? ¿Se calma con presión profunda y se altera con el roce ligero? ¿Tolera estar descalzo sobre superficies distintas? ¿Cómo reacciona al cambio de pañal o a la crema?

Vestibular

¿Se organiza con el movimiento lineal lento y se desorganiza con el movimiento rápido o rotatorio? ¿Tolera el cambio de posición? ¿Protesta al ser reclinado hacia atrás?

Propioceptivo

¿Busca contacto y contención? ¿Empuja con piernas y brazos contra superficies? ¿Se regula cuando lo envuelves o lo sostienes firme?

Visual y auditivo

¿Se satura con ambientes muy iluminados o ruidosos? ¿Desvía la mirada de forma sostenida? ¿Se sobresalta con sonidos de intensidad normal?

Lo que convierte esto en trabajo profesional y no en impresión personal es el registro: sistema, estímulo concreto, respuesta observada, duración y contexto. «Llora con texturas» no es un hallazgo. «Retira la mano y llora al contacto con gel frío en palmas, se calma en menos de 30 segundos con presión profunda en antebrazos, se repite en dos sesiones» sí lo es.

¿Cómo se ajusta la sesión a partir de eso?

La observación sirve para tomar tres decisiones concretas:

  1. Dosificar la carga sensorial. Un bebé que se satura rápido necesita menos estímulos simultáneos, no más suaves. Quitar la música de fondo suele hacer más que cambiar la textura del material.
  2. Ordenar la secuencia. Si el bebé se organiza con propiocepción, esa entrada va antes de lo que le cuesta, no después. La secuencia de la sesión es una herramienta, y se planifica: el orden de las fases está en cómo planificar una sesión de estimulación temprana en cuatro fases.
  3. Leer la señal de parada. Bostezos, hipo, desvío sostenido de la mirada, cambio de color, llanto que no cede: son señales de que la entrada superó el umbral. Qué hacer cuando el bebé deja de cooperar está desarrollado en qué hacer cuando el bebé no coopera en la sesión.

Y una decisión más, que es la que casi nadie escribe: cuándo dejar de ajustar y derivar.

¿Cuándo derivar a terapia ocupacional?

Los criterios prácticos, cuando el patrón se sostiene en el tiempo y no se explica por el contexto:

  • La respuesta atípica aparece en más de un sistema sensorial.
  • Se mantiene en dos o más sesiones separadas y también aparece en casa, según reporte de la familia.
  • Interfiere con la vida diaria: alimentación, sueño, baño, vestido o vínculo.
  • Tus ajustes de sesión no cambian la respuesta después de un período razonable de trabajo.

Deriva describiendo lo observado, no la hipótesis. «Se solicita valoración por terapia ocupacional por respuestas de rechazo táctil y auditivo registradas en tres sesiones, con impacto reportado en la alimentación» es una derivación. «Sospecha de trastorno de procesamiento sensorial» es una etiqueta que, además, no todos los profesionales están habilitados a proponer.

Preguntas frecuentes

¿Para quién es este contenido?

Para profesionales que atienden bebés en consulta, centro o domicilio: terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogas, fonoaudiólogas, enfermeras, docentes de primera infancia y estudiantes de esas carreras. No es una guía de actividades sensoriales para familias.

¿Entonces no puedo hacer nada sensorial con un bebé de 6 meses?

Sí puedes, y debes: observar reactividad, dosificar la entrada sensorial, ordenar la secuencia de la sesión y registrar el patrón. Lo que no puedes es llamar a eso evaluación o intervención en integración sensorial según el marco de Ayres, porque sus instrumentos empiezan a los 3 y 4 años.

¿Qué instrumento existe para bebés?

El Test of Sensory Functions in Infants (TSFI), de DeGangi y Greenspan, diseñado para el rango de 4 a 18 meses. Evalúa reactividad táctil profunda, integración visuo-táctil, función motora adaptativa, control óculo-motor y reactividad vestibular, y está indicado sobre todo en bebés con temperamento difícil, retraso del desarrollo o prematuridad de alto riesgo.

¿Cuál es la diferencia entre el SIPT y el EASI?

El SIPT cubre de 4 a 8 años. El EASI, desarrollado por CLASI, cubre de 3 a 12 años, evalúa todas las funciones que mide el SIPT más funciones adicionales de integración sensorial y cuenta con datos normativos internacionales. Ninguno de los dos aplica a menores de un año.

¿Puedo aplicar el EASI si no soy terapeuta ocupacional?

CLASI indica que pueden formarse para aplicarlo profesionales con formación universitaria en terapia ocupacional, fonoaudiología, fisioterapia, psicología o medicina, tras completar sus módulos de formación. La habilitación depende de esa formación específica, no solo del título de base.

¿Cómo le explico a la familia que no voy a «trabajar integración sensorial»?

Sin corregir el vocabulario de la familia. Describe lo que sí vas a hacer: observar cómo responde el bebé a distintos estímulos, ajustar la sesión a su umbral y avisar si hace falta la mirada de otro profesional. La familia quiere saber qué pasa con su bebé, no ganar una discusión terminológica.

Conoce la formación MEET de Baby Experience Academy, el programa de 7 meses con tutoría uno a uno, teoría, práctica guiada y comunidad para profesionales de toda Latinoamérica.

Este artículo forma parte del método MEET de Baby Experience Academy, la formación en estimulación temprana que Eli Bohórquez dirige para profesionales de toda Latinoamérica.

Eli Bohorquez

Eli Bohorquez

Eli Bohórquez

Instagram logo icon
Youtube logo icon
Back to Blog